martes, 3 de diciembre de 2013

NIEGAN LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA A UN DISCAPACITADO PSÍQUICO ECUATORIANO; POR NO CONOCER A RAJOY O LA ALHAMBRA.


La Audiencia Nacional ha rechazado conceder la nacionalidad española a un ciudadano ecuatoriano residente en Almería que sufre un 67% de discapacidad psíquica al estimar que el no poder comunicarse por medios escritos en español y el "desconocimiento" de cuestiones tales como quién es Mariano Rajoy o las comunidades autónomas ponen de manifiesto "un insuficiente grado de integración y escasos vínculos" con España a ser, según remarca, "elementales del país del que pretende ser nacional y su sociedad". El tribunal confirma así la resolución negativa previa del Ministerio de Justicia y desestima el recurso del demandante, quien reside legalmente en España junto a su madre, su abuela y su tía desde el mes de enero de 2006, por entender que exigir proporcionalmente "menores requisitos de integración cuanto mayor sea la minusvalía psíquica supondría una forma de discriminación positiva no prevista en el ordenamiento jurídico". "La integración social en España no sólo depende del conocimiento del idioma a nivel de expresión oral o del alta o asistencia a un taller ocupacional de manualidades", subraya la sentencia, en alusión a que el demandante, que tiene reconocida sus discapacidad por la Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social de la Junta de Andalucía, participa en uno de estos talleres que impulsa la Fundación Andaluza para la Integración Social del Enfermo Mental. Según recoge el fallo, fue la madre del demandante, con la que comparte una vivienda cedida, quien solicitó la nacionalidad española para él y obtuvo dos primeros informes favorables durante el trámite. Sin embargo, en el transcurso de la audiencia con el juez encargado del registro civil, el demandante "no entendió" preguntas como si "tenía amigos españoles o de otros países o quién es Mariano Rajoy" y respondió con "una mueca tras extrañarse" a otras cuestiones como "cuál es la capital de Andalucía, dónde están La Giralda, la Alhambra o el Museo del Prado, o si sabe qué es la mayoría de edad", conforme dice la sentencia.

Asimismo, indica que contestó "no sabe" a interpelaciones que le instaban a "nombrar tres comunidades autónomas", a enumerar "cuántas provincias tiene Andalucía o si se encuentra dentro de alguna asociación". Sí dio respuesta correcta a las preguntas sobre los colores de la bandera española y andaluza y, en el plano más personal, también supo decir que vive "legalmente en España, que va a un taller porque cree que está estudiando, que recibe una paga, que nunca ha cometido delito y que vive con su madre, su abuela y su tía".


La resolución por la que se le negó la nacionalidad y cuyo veredicto hace suyo la Audiencia Nacional argumenta también que se le pidió que escribiera un texto a lo que él contestó "que le costaba tomar dictados" y que, seguidamente, se le pidió que leyera el artículo 1 del Código Civil en concreto, "cuya línea de lectura siguió con la dificultad de su discapacidad".

viernes, 15 de noviembre de 2013

España necesitará otro boom de inmigrantes después de la crisis

La crisis ha dibujado un nuevo retrato robot de los inmigrantes, que se han ‘españolizado’. El envejecimiento de la población nativa y también de la extranjera hará necesario otro boom demográfico dentro de unos años.
Mayores, con más formación, sobre todo mujeres y enfocados al sector servicios. Así es el perfil de los inmigrantes que viven en España tras cinco años de crisis. Bastante diferente de la arquetípica imagen de peones extranjeros que copaban las obras de medio país. ¿Qué ha sucedido desde 2007? Está a la vista de cualquiera: dos recesiones, más que socavón en el mercado laboral, desempleo en máximos, desplome del consumo y de la confianza… Pero, más allá de los grandes titulares, también hay lugar para otros movimientos importantes… La crisis ha acabado con 900.000 puestos de trabajo de inmigrantes, la mitad de ellos en los últimos dos años. Y lo ha hecho de una manera muy desigual. Es muy destacable este dato: entre la mitad de 2011 y la de 2012 mientras los ocupados extranjeros entre 16 y 34 años se han reducido un 38% (unos 650.000 efectivos), los mayores de 35 años se han incrementado un 8% (lo que representa 125.000 personas más).
¿Cómo se explica este cambio? 

El envejecimiento de los individuos presentes en el mercado de trabajo inmigrante emerge como una característica esencia del cambio estructural que se está operando con la crisis, reflejo parcial de la salida de inmigrantes más jóvenes hacia el exterior y, por otra parte, del aumento de su edad, junto al de nuevas entradas exteriores en la población inmigrante de 36 a 64 años”, afirma el Anuario de la inmigración en España, titulado ‘Inmigración y crisis: entre la continuidad y el cambio’, que publica la Fundación Cidob y la Ortega-Marañón, entre otras

Población envejecidas = dudas en el sistema de pensiones Lo cierto es que tras estos cambios, se esconde una nueva pirámide poblacional. Ésta y, sobre todo, la futura, debilitan aún más la sostenibilidad del sistema de pensiones (se reduce el número de afiliados a la Seguridad Social por jubilado), que justamente ahora se encuentra en plena revisión. De acuerdo con el informe, “el colapso del empleo de los más jóvenes y su paulatino abandono del país, sugiere importantes vulnerabilidades que sólo se harán visibles una vez retorne el crecimiento del empleo”. Así, aunque ahora pueda parecer un espejismo (con una tasa de paro que supera el 27%), la economía española dentro de unos años puede requerir otra vez la entrada de extranjeros para compensar la falta de jóvenes. Para Oliver, “cuando se haya recuperado el mercado laboral se verá otra que hacen falta determinados perfiles, ya que muchos de los inmigrantes jóvenes se han ido. También por la propia estructura demográfica de España, con una población cada vez más envejecida”.

¿Para cuándo? 

Según los expertos, el mercado laboral no puede empezar a crecer, al menos, hasta 2015. Y, para volver a los niveles previos a la crisis, creen que tiene que pasar al menos una década. Por lo que este nuevo boom no será necesario hasta varios años después. Además, De la Rica advierte de que esta solución lo que hace realmente es retrasar el problema. “Ahora, si durante un tiempo suficientemente sostenido los inmigrantes nos solucionan el problema de la baja natalidad de nuestro país y provocan el crecimiento de la población que se requiere sí que podrían ayudar a paliar el problema de envejecimiento de la población”. También de que el perfil requerido en el futuro será totalmente distinto del de los años anteriores de bonanza. “Si tendemos hacia un modelo económico de más alto valor añadido necesitaríamos inmigrantes más cualificados y deberíamos premiar su entrada frente al resto. Esto es lo que están haciendo ahora mismo los países más desarrollados. Pero si seguimos centrados en trabajos del sector servicios muy poco cualificados, entonces cuando salgamos de la crisis estos empleos volverán a ser necesarios y se necesitará mano de obra inmigrante para cubrir los puestos ‘peores’, lo que los nativos no quieren”, añade la economista. En todo caso, ahora el panorama es bien distinto. Y, mientras los niveles de desempleo continúen tan elevados y las perspectivas sigan tan negativas, es muy difícil mirar más allá y, si quiera, pensar en revertir los flujos migratorios (ahora abandonan España más personas de las que entran).

lunes, 11 de noviembre de 2013

La ´huida´ de inmigrantes frena las concesiones de nacionalidad

La menor llegada de extranjeros y el empobrecimiento hacen prever que la cifra siga bajando en próximos años


Más de 26.000 personas han adquirido la ciudadanía española en la provincia a lo largo de la última década por tener fijada su residencia
El retorno de ciudadanos extranjeros a sus países de origen, junto con el descenso en la llegada de más inmigrantes y las consecuencias de la situación económica, entre otras causas, han hecho que las concesiones de nacionalidad española hayan bajado un 28% en sólo dos años, según datos publicados por el Ministerio de Empleo. El Observatorio Permanente de la Inmigración, dependiente del citado organismo, señala que en 2012 se concedió la nacionalidad española por motivos de residencia a 3.949 personas de origen extranjero en la provincia, frente a las 5.509 que se habían otorgado en 2010. La coyuntura hace prever, además, que el número siga bajando.
El auge de la inmigración y el progresivo arraigo de buena parte de los extranjeros ha sido fundamental para que 26.562 personas residentes en los municipios alicantinos hayan alcanzado la ciudadanía española desde 2002. El número de concesiones anuales fue creciendo de manera exponencial hasta el citado año 2010. Después, la crisis ha influido de manera decisiva en este fenómeno, contribuyendo a que las cifras desciendan. Con todo, la provincia sigue concentrando uno de los mayores contingentes de nacionalizados: un 3,4% de las concesiones otorgadas en toda España en 2012 se produjeron aquí.
La mayoría de las personas de origen foráneo nacionalizadas españolas por residencia proceden de países latinoamericanos, en consonancia con los grandes flujos migratorios registrados desde finales de la década de 1990. De las 3.949 concesiones de ciudadanía española registradas el año pasado, 2.063 fueron otorgadas a personas procedentes de Ecuador y Colombia. Tras estos colectivos destaca el de Marruecos, con 547 personas que alcanzaron la condición de españoles el año pasado. Destaca también el arraigo de ciudadanos de origen argentino, con 291 concesiones de nacionalidad durante 2012.
Más de dos años en España
El tiempo mínimo de residencia en España que la estadística del Observatorio Permanente de la Inmigración contempla en los nuevos nacionalizados es de dos años. Sin embargo, casi un 13% de las personas que alcanzaron la ciudadanía española a lo largo de 2012 llevaban más de una década residiendo en el país. Asimismo, otras 304 incluso habían nacido en España –muchos de ellos quizá niños–, y 328 obtuvieron la nacionalidad por tener un cónyuge español.
El sociólogo Carlos Gómez Gil, director del Observatorio Permanente de Inmigración con que también cuenta la Universidad de Alicante (UA), recuerda que este arraigo ha supuesto que más del 5% de la población extranjera de la provincia haya dejado de serlo, y encuentra una lógica en el descenso a las concesiones de nacionalidad en que «va reduciéndose el volumen de inmigrantes susceptibles de optar» a ello. A esto hay que añadir «la caída en el crecimiento de extranjeros, e incluso las dificultades que muchos de ellos tienen en mantener sus permisos de trabajo y residencia». De esta forma se complica la situación de muchas personas «para poder acreditar todos los requisitos exigidos para optar a esta nacionalidad». Este factor contribuye también a que baje el número de concesiones de ciudadanía española.
Con todo, Gómez Gil destaca que también hay una importante «bolsa de inmigrantes asentados con permisos de larga duración». Esto es «un indicador muy positivo de integración», que puede llevar también a que alcancen la nacionalidad española en un futuro.


Foro de la Inmigración en Asturias

La Comisión Ejecutiva de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE) se reunió el pasado día 20 con representantes de colectivos de inmigrantes en el Principado y constituyó el ‘Foro de la Inmigración en Asturias’ para favorecer la integración.
Según declaraciones del secretario de Movimientos Sociales y Políticas Migratorias de la FSA-PSOE, Guillermo Martínez, recogidas por Europa Press, en la reunión se constató por parte de la FSA-PSOE “la importancia creciente que tiene la inmigración en Asturias”.
“Siempre hablamos de los 70.000 emigrantes que hay contabilizados en las estadísticas del censo, pero ya son 40.000 los inmigrantes que forman parte también de nuestra comunidad”, recordó.
Así, con el propósito de “favorecer esa integración en la ciudadanía asturiana y española” se ha constituido el ‘Foro de la Inmigración en Asturias’. En este sentido, señaló que la primera de las actividades que se van a desarrollar, se celebrará el 21 de febrero y estará vinculada a cuatro preocupaciones fundamentales de este colectivo: la integración de los más jóvenes, la situación económica que afecta de manera importante a este colectivo, su imagen en los medios de comunicación, y los aspectos normativos que tienen que ver con la reforma de la Ley de Extranjería.
“Vamos a recoger todas esas propuestas e inquietudes de este colectivo y vamos en ese foro a desarrollar documentos y actividades, y estar más cerca de una realidad que cada día cobra más importancia”, concluyó Martínez.
fuente: europapress.com

domingo, 10 de noviembre de 2013

LA INTEGRACIÓN REQUIERE UN ESFUERZO MUTUO

- Aquí os publicamos una carta que nos parecío muy interesante para tratar el tema de la INTEGRACIÓN DE LOS INMIGRANTES EN ESPAÑA  "carta al director" publicada en el períodico el Pais el 28 OCT 2013 - 00:24 CET escrita por una inmigrante  Badalona, Barcelona.  trata sobre el problema  de la Integración.

Hoy en la clase de inglés se nos ha pedido discutir sobre un aspecto de nuestro país. Decidí hablar sobre España. Al final de la discusión, mi compañera me preguntó: ¿y qué hay sobre tu país? Supongo que se refería a China como mi país, y no a España.
En realidad, llevo viviendo 15 años en España y viví 11 en China, me eduqué en España desde sexto de primaria hasta terminar la universidad y me acaban de conceder la nacionalidad española. Hablo más español que chino y tengo un estilo de vida y una manera de pensar mucho más occidental que oriental. Aun así, la gente sigue considerándome de un país diferente.
Muchos jóvenes de origen chino crecidos<TH>/ nacidos en España me comentan que, por más años que pase aquí y por más española que me sienta, la gente nunca me aceptará como tal porque tengo rasgos asiáticos.
Esto es muy triste. Desde pequeña he leído miles de artículos promocionando la integración de inmigrantes. La integración es costosa, desde lo básico de aprender un idioma nuevo hasta adquirir una mentalidad y un estilo de vida occidental, teniendo en cuenta que la cultura china y española son muy diferentes. Sin embargo, al final de todo, la comunidad receptora pone un muro entre “nosotros” y “ellos”, diferenciándonos del resto, separándonos a una comunidad aparte. ¿Acaso la integración social no debe ser un esfuerzo mutuo?— XiangZheng.